sábado, 3 de septiembre de 2011

El columpio – Constanza

By Yira
Con sólo observar cada piedra blanca y gris rodeada del verdor de la hierba alegre y lucida a la vez,  me hace recordar los momentos duros no conocidos sin haber explicación de lo que me pasaba.   En el pestañeo de mis ojos y empañar la situación de volver atrás, no quise recoger las penas que dejé.  No volver recordarlas ni recobrar las hojas de otoño quebrantadas trayéndolas al presente.  Con decisión, nací de nuevo como un árbol que echa sus raíces en tierra fértil.  Semillas dadas por aquel que entregó sin condición sin precio alguno. Con razón de volar sin prejuicios ni ataduras siendo tú, te empujas con impulso como si anduvieras en un columpio. Aseguras en él tu asiento que te corresponde y llegas al lugar de recibimiento.   Tu avance.  
Entre muchas cosas que amo, se encuentra Constanza.  Un viaje al lugar pintado de mezclas de colores de aire, paisaje, y disfrute del esfuerzo que trae el deporte por el movimiento de tus alas.  Travesía organizada por Bicicentro.  
Montamos desde Constanza hasta Villa Pajón.  Entre lomas sin descanso en plano.  Me eché para atrás posponiendo mi reto para el próximo viaje.  Hice mis esfuerzos e intentos antes de llegar al parque.  Hicimos hiking, dinámicas de grupo en la noche junto a una chimenea que nos recogía del frío del ambiente.

Al otro día, rodamos desde Villa Pajón a Jarabacoa.  Con la excelente y acostumbrada atención de Bicicentro, estuvimos todos juntos.    Los verdugazos y experimentados  en la materia me recibieron con un aplauso de satisfacción de lograr y llegar a su punto de descanso.  Que honor y privilegio de compartir con cada uno de ellos y de saber que estuvieron siempre.  Crecí.  Seguimos el camino acompañadas de piedras grandes, sueltas, poco lodo, surcos,  gravillas, subiendo y bajando con el candente ardiente sol. Cuando era una "subida" era una subida.  Cuando era bajada que para que te digo.  Estos términos le dan honor y representan a lo que viví. Mis piernas ardían y las llevé al máximo en las subidas.   Mi pensamiento jugaba en mi mente de querer estar en la bici y de que no.  Opte por la primera.   Me recobraba con el ánimo del grupo y con la intención de querer completar la meta.   El ritmo de la cadencia y del modo de respirar influenciaron positivamente en mi resistencia. 
Constanza es un sitio único al que desearía volver sin pensarlo dos veces.  En donde cada pedazo de monte, camino pedregoso se encuentra una flor hermosa.  Conoces personas que aportan en tu vida en todo el sentido de la palabra.  Anímate y forma parte del grupo de las chicas de MTB bikers.

0 comments:

Publicar un comentario