lunes, 26 de septiembre de 2011

Rompe Piernas Sábado 1ro de Octubre.


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Nuestro próximo Rompe Piernas para este sábado 1ro de Octubre: Piedra Blanca (Bonao) hasta San José de Ocoa.
Lugar de Salida: Bomba del Cruce de Piedra Blanca. 
Hora: 7am. 
Kilometraje: 70km aproximadamente. 
Nivel: Intermedio, 
Altimetría: desde 150msnmm. hasta 950msnmm. aproximadamente. 

No tendremos vehículo de apoyo, estamos en gestión de vehículos para el regreso y para esto necesitamos saber que cantidad de amigos vendrán, por favor inscribanse en los comentarios o en mtbdominicanadventure@gmail.com. 

jueves, 22 de septiembre de 2011

Rompe Piernas Sábado 24 Sept.

Hola Todos: Nuestro próximo Rompe Piernas es este sábado 24 a Los Mineros, 
(eso es antes de la presa Higuey). 

Lugar de Salida: Bomba de la 27 de febrero casi esquina Isabel Aguiar. 
Hora: 7am. 
Kilometraje: +70km de ida. 
Nivel: ALTO, Lomas por un tubo. 


Nuestra intención es solo ir rodando así que recomendamos que lleves vehículo de apoyo para el regreso.

martes, 6 de septiembre de 2011

Reseña a las Pirámides.

Reseña a las Pirámides.
By: Raúl Fabián.
Desde que puedo recordar, Las montañas no solo han desafiado mis partes motoras con extremo esfuerzo físico, en los tantos momentos de entrañable recuerdos que desde mi temprana mocedad experimenté; Escalando con sudor y alegría sus agrestes cimas, sino que con mayor ímpetus configuraron mi imaginación, hasta el punto que aun hoy en día sus siluetas distantes y quietas, grises de melancolía y claro azul de pureza, e inquebrantable posición en el horizonte logran seducir mi imaginación; Lo cual irremediablemente me transporta a los confines etéreos de un mundo infantil y cautivante. En ese estado, suelo hacerme preguntas para nada inverosímiles que me conducen a cuestionar cosas tales como: A qué distancia se encontraran? Que pueblos o campos estarán detrás de sus faldas? Que altura cobijaran sus techos? Que tanto frío estará haciendo en ese momento?, Que frutos o árboles abundan en sus predio?, Estará lloviendo? , Y así una sucesiva hilera de preguntas, que ni siquiera visitando el lugar posteriormente, pueden tranquilizar mi imaginación, o hacerme desistir.

Sin lugar a dudas, esa romántica sensibilidad se ha ido apoderando cada vez más de mí, y como un niño soñador que se resiste a crecer continuo deleitándome cada vez que puedo, absorbiendo la magia y el embrujo tan magistral que únicamente las montañas me pueden brindar, aun sea con tan solo contemplarlas.

Crecí observando desde lejos, las abundantes y casi eternas nubes que perplejas y en literal penumbras dejan la cúspide de las montañas de valle nuevo y alto bandera. (Entre otras muchas otras, dependiendo la posición). Mi imaginación se inflamaba de delirio cuando en las mañanas de invierno, camino a la escuela, era posible observar las estructuras de la fortaleza de alto bandera, aun visibles desde el pueblo de Bonao. (Si las condiciones climáticas lo permiten). Cuanto subestime hasta ese entonces que con el tiempo, esos sueños de algún día visitar tan ¨enigmáticas y lejanas montañas¨, se realizarían en más de una ocasión; no solo haciendo¨ trekking¨, Sino que hasta montado en una bicicleta y con mi propio esfuerzo. Ahora bien, nadie nunca me advirtió a qué precio. He aquí la historia de cómo la cándida y diáfana poesía de ilusiones de infancias, se convierte en tiempo presente; En calambres y jadeos, agotamientos con fisuras, llenos de extremas palpitaciones y acompañadas de feroces deshidrataciones y hambres rebosadas de ¨pájaras¨: 

Despierto sobresaltado y profundamente somnoliento. Acaban de sonar casi con precisión de reloj suizo, las tres alarmas que para asegurarme el sobresalto y despertar a tiempo, me aseguré de poner la noche anterior. (Una de mi reloj ¨Casio¨, (made in china), otra de un despertador con ruido falso de gallo y una más de un celular endemoniado marca¨ Alcatel ¨( RD$250.00.). Previendo cualquier contratiempo de último minuto, dejé todos mis ajuares listos y solo un rápido baño más la ropa de lugar me aguardaban. Aun así tengo el tiempo encima. ¨El ciclista urbano¨ (Javier Santos), Acaba de llamarme para decirme que ya está en camino. No obstante, tengo una preocupación. A pesar de no ser un asiduo comensal de desayunos y consciente de la batalla que me espera, a no ser también por la ansiedad sub-consiente que me provocan estos viajes de aprendiz de ciclista; Siento una hambruna irrevocable como si de repente me hubiera convertido en un refugiado Etíope con dos meses sin comer y esto me pone a dudar. Abro la nevera y pienso que un caldo de sancocho hecho menos de cinco horas antes, tal vez no sería una mala idea después de todo. Sin embargo, ni media hora me serian suficiente para entrarle a tan fuera de serie y singular desayuno. Pero hay hambre, y también preocupación. Programo el microondas, y válgame Dios la tecnología, cuanto resuelve. Hecho todo el contenido en la licuadora y me imagino que ya saben lo que sucedió. Me hago de cuenta que es una medicina de sabor maldito que me sanará de una dolencia insoportable o de algún¨ pote de lava gallos¨, y de un solo sorbo,¨ voila¨ listo. Salto rápidamente, Tomo mis pertrechos justo para recibir al¨ taxista urbano¨, más que a tiempo.´

Más de una docena de valientes masoquistas listos para la aventura de querer coronar los más de dos mil y picos de mts. Sobre el nivel, que encubren las lomas de valle nuevo, (aguardan la espera de salida). Algunos por primera vez, (y por ende, inocentes de la futura agonía.) Otros, (no muchos), contentos de la oportunidad de fortalecerse con la purificación que puede ofrecer el dolor voluntario.

Un autobús listo para conducirnos hasta la provincia de San José de Ocoa. Y señoras y señores, (les advierto), es mejor caer en la boca del difunto Freddy Beras goico encojo nao, o de vincho castillo o hasta del cardenal, y no de la influencia de ciertos pedal boys. Que¨ chamaquitos¨ que espetan candela por esa boca. Sin embargo, que gozada. Cuantos dimes y diretes, chismes de patio, hasta el punto que los cuentos¨ coloraos¨ resultan ingenuos ante tanto humor negro. Por poco hasta desarticulan el nombre de Traza bosque y empiezan a inventar, mofándose de la posibilidad de ser¨ pedal bosques¨ o¨ traza boys¨. 
Pero al grano. Irremediablemente un compromiso nos espera. Llegamos al parque de Ocoa más que a tiempo. Son las 8:00 a.m. al momento en que siento Un ligero revoloteo agitándose en mi estomago.

Soy de los que conocen hacia dónde va. Me Posiciono casi involuntariamente. Y en sus marcas listo, y! zap!. Un tal Reyito, un ´Che´ importado desde argentina (Gustavo), y no sé quien más, y ni la placa se le ve en dirección hacia la Sabana larga. Me relajo, no es tiempo para alardear de del Pro que no soy y que ni siquiera seré. Respiro profundo, inclino la cabeza, pedaleo, ignoro el dolor y el mundo y por un tiempo solo soy eso. Unos cuantos y yo Surcamos el fin de la sabana larga para adentrarnos al principio de los dolores. Desaparece el cómodo asfalto y se inician las tormentosas inclinaciones. 
Hacia la izquierda, aparece el paisaje risueño del pueblo. Tampoco es tiempo para poesía, sudo a cantaros, casi siento que no importa que tan rápido trate de hidratarme pues el sudor se impone más rápidamente. Mi respiración aun no se ha nivelado, resoplo como un equino siendo azotado por su amo para que apresure el paso. Aumento el volumen de una canción. (Iron Maiden) suena con acordes de Apocalipsis. La música me hipnotiza, la adrenalina me aclimata y al fin siento que finalmente mi ritmo cardiaco se está adaptando al esfuerzo. No espero ningún milagro, aunque momentáneamente me conforta saber que estoy cerca de la malagueta y un delirante descenso y más adelante la ¨horma¨, antecedida de otra aun más excitante bajada. Arribo a este último sitio y me ilusiono con la posibilidad de un breve descanso. Para mi sorpresa no se encontraba nadie. Todo el que llegó primero siguió como alma que espanta un rayo y no tuve más remedio que hacer lo mismo. Qué ironía, sigo escuchando música de¨ Iron Maiden¨ y justo en ese mismo momento, como si estuviera jugando con migo y sin inmutarse siquiera, me pasa por el lado la ¨ Dama de hierro¨, (Yohanny Flores , que valga la redundancia y según los entendidos), el término ¨Iron Maiden¨, significa en inglés de nova yol¨: Dama de Hierro. Trato de seguirle el ritmo, pero que va. Bueno, al menos aun está a mi alcance visual. Me esfuerzo, pedaleo con estimulo competitivo y joder, calambre a la vista. Me detengo. Me siento impotente, no sé qué hacer, no se detiene. Dios mío que es esto? Nunca había experimentado cosa igual. Sigo gritando a todo pulmón. Aun no se qué hacer. Me trato de relajar. Aparece Milciades (El Damo), sin dudas algo preocupado por mis gritos. Y con¨ granola¨ en mano; Me aconseja que me hidrate lo más que pueda. En el trayecto me encuentro con un charquito de aguas manantiales que descienden frías y puras; Intento entrar en el, Pero soy más grande que el riachuelito, no quepo, aun así trato de bañarme. 

Continúo ascendiendo al tiempo que percibo una verdadera sospecha de dudas. No es la primera vez que cometo la locura de hacer este recorrido, lográndolo exitosamente, aun sin¨ cleats¨ y con una peor bicicleta que la actual.--- ¡Claro que lo lograré! ; Ningún calambre maldito me va a detener--- Me mantengo haciendo casi un mantra yoga con ese pensamiento. Han transcurrido unos cinco Kms., De aparente tranquilidad; Pero nuevamente aparece la amenaza y esta vez, aun más fuerte! OH impotencia desoladora! Nuevamente me pregunto Qué hago? , siento la presión de un auto bus demoliéndome la pierna derecha. Analizo mis posibilidades. Pienso que si camino o corro unos cuanto kms. Mejoraré. Así lo decido. Todo marcha mejor. En mi mente solo está el deseo de llegar a la meta. Me siento mejorado, subo nuevamente a la bici y puedo continuar, mas una vez llegando a la nuez, otra vez lo mismo. Ya anteriormente alguien me había ofrecido auxilio para que me montara en un vehículo de apoyo. Nunca; Jamás tal cosa he hecho. Finalmente, su oferta resuena en mis tímpanos, lo analizo, pero aun así no estoy dispuesto. Ya he recorrido 36 kms, van a hacer las 2:00 p.m. y faltan los 10 kms más exigentes de todos. Me pongo de pie, intento pedalear y que va, los calambres no cesan. No tengo más remedio, me digo.--- Al menos ya he hecho este recorrido anteriormente y lo he logrado---. Y sé que si no fuera por este imprevisto también lo lograría. Pero Ni siquiera puedo subir al vehículo por mis propios medios. Algunos me ayudan a hacerlo. Aprovecho el momento para tomar algunas fotos. La belleza de tan exuberantes bosques me devuelve la vida. Tomo agua en abundancia. Me siento recuperado y me digo que Debo intentarlo. Hago que el vehículo sea detenido, bajo y tomo la bici nuevamente. Nada fácil, pero continúo por mis propias fuerzas. Las curvas y los repechos no cesan. 

Trato de recordar un momento en el que haya sufrido como en ese momento, y claro que lo recuerdo. Increíblemente, pensar en otras aventuras más dolorosas que esa me reaniman. Aunque, pensándolo mejor y en¨ flashback ¨, me acuerdo de la misma aventura acompañado de Henk Doelmann , haciendo el mismo recorrido un año antes, y Ni siquiera ¨el tour del sufrimiento¨ con toda su parafernalia de dolor me había dado golpes tan bajos con los calambres. Finalmente veo la luz en el trillo. Observo la antena que indica que estoy muy cerca de la cima. Arremeto sin vacilaciones. Un ligero repecho, un ligero descenso de unos 300 metros,(+-0), y a la izquierda: la salvación. Finalmente he llegado. Observo a mi derecha toda una plantación de frambuesos que crecen libremente por todo el valle. Lamentablemente, no es primavera, no es tiempo de frambuesas. Más como si se tratara de un regalo por mi esfuerzo, encuentro un pequeño árbol con algunos frambuesos, que trago sin misericordia y con mucha sorpresa. Sigo buscando mas, pero sin éxito. Desisto. Me acerco a la pirámide. Todo es algarabía y fotografía. Me acabo de ganar el premio de no aparecer en el grandilocuente evento por querer buscar frambuesas. 

Tal vez Solo el argentino (Gustavo) está un poco molesto. Había llegado a la cima cerca de dos horas antes que todo el mundo y el estar solo, hambriento con una temperatura de unos 15 grados, no creo le hayan suavizado el humor. Retomamos las bicicletas, llega la hora de la diversión. Abajo en la horma, nos espera un manjar del cielo .Con el hambre en asedio cualquier cosa puede ser un manjar Y al menos, los veinte kms de descenso (+0-) hasta allá, de seguro compensaran toda la tribulación y el dolor de esta inolvidable aventura; Que de seguro, no será la última ni la más dolorosa. Y por lo menos a mi me deja la enseñanza de que igual que en la vida. La verdadera poesía de ensueños y embriaguez solo se logra con esfuerzo, dolor y perseverancia. 
La comida está riquísima: Simple y sin poses, pero higiénica y abundante.

Me cuentan que ¨El argentino¨ desciende como un meteorito, o al menos como ¨Speedy González¨. Sin percatarse que acaba de pasar el improvisado restaurante, donde saciaríamos el hambre y sigue de largo.
Al menos al final le reconocemos su épico triunfo entregándole el premio más valioso, que ya se ha convertido en costumbre de todo ciclista que logre escalar de primero hasta las pirámides: el ¨repollo de oro¨. 

Llegar a Santo Domingo se convirtió casi en una epopeya, tan difícil, como ascender a la cima, pero ese será otro tema de tertulia en algún ¨colmadon¨ de cualquier periferia. Hasta la próxima!!!

sábado, 3 de septiembre de 2011

El columpio – Constanza

By Yira
Con sólo observar cada piedra blanca y gris rodeada del verdor de la hierba alegre y lucida a la vez,  me hace recordar los momentos duros no conocidos sin haber explicación de lo que me pasaba.   En el pestañeo de mis ojos y empañar la situación de volver atrás, no quise recoger las penas que dejé.  No volver recordarlas ni recobrar las hojas de otoño quebrantadas trayéndolas al presente.  Con decisión, nací de nuevo como un árbol que echa sus raíces en tierra fértil.  Semillas dadas por aquel que entregó sin condición sin precio alguno. Con razón de volar sin prejuicios ni ataduras siendo tú, te empujas con impulso como si anduvieras en un columpio. Aseguras en él tu asiento que te corresponde y llegas al lugar de recibimiento.   Tu avance.  
Entre muchas cosas que amo, se encuentra Constanza.  Un viaje al lugar pintado de mezclas de colores de aire, paisaje, y disfrute del esfuerzo que trae el deporte por el movimiento de tus alas.  Travesía organizada por Bicicentro.  
Montamos desde Constanza hasta Villa Pajón.  Entre lomas sin descanso en plano.  Me eché para atrás posponiendo mi reto para el próximo viaje.  Hice mis esfuerzos e intentos antes de llegar al parque.  Hicimos hiking, dinámicas de grupo en la noche junto a una chimenea que nos recogía del frío del ambiente.

Al otro día, rodamos desde Villa Pajón a Jarabacoa.  Con la excelente y acostumbrada atención de Bicicentro, estuvimos todos juntos.    Los verdugazos y experimentados  en la materia me recibieron con un aplauso de satisfacción de lograr y llegar a su punto de descanso.  Que honor y privilegio de compartir con cada uno de ellos y de saber que estuvieron siempre.  Crecí.  Seguimos el camino acompañadas de piedras grandes, sueltas, poco lodo, surcos,  gravillas, subiendo y bajando con el candente ardiente sol. Cuando era una "subida" era una subida.  Cuando era bajada que para que te digo.  Estos términos le dan honor y representan a lo que viví. Mis piernas ardían y las llevé al máximo en las subidas.   Mi pensamiento jugaba en mi mente de querer estar en la bici y de que no.  Opte por la primera.   Me recobraba con el ánimo del grupo y con la intención de querer completar la meta.   El ritmo de la cadencia y del modo de respirar influenciaron positivamente en mi resistencia. 
Constanza es un sitio único al que desearía volver sin pensarlo dos veces.  En donde cada pedazo de monte, camino pedregoso se encuentra una flor hermosa.  Conoces personas que aportan en tu vida en todo el sentido de la palabra.  Anímate y forma parte del grupo de las chicas de MTB bikers.