miércoles, 10 de agosto de 2011

Ciclismo por Pasión, 'Fashionismo' o 'Aguaje'?

Ciclismo por Pasión, 'Fashionismo' o 'Aguaje'?
Por Raúl Fabián.

Toda la existencia está marcada por el suceso de hechos y situaciones imposibles de ser olvidadas; el impacto de sus consecuencias permanecen para siempre en nuestras mentes de tal forma que atrincheran nidos de rechazo o indiferencia, (si la experiencia fue muy desconcertante  y alocada), e inolvidablemente positiva, (si fue muy  vívida y gratificante).
Si le das una paliza al realengo irrespetuoso que osa penetrar en tus predios, te mirara con tosco aire de miedo y muchos recelos. En cambio sí lo acoges con cariño y con bondad y aunque sea con una macita dura de vez en cuando lo  apremias, te habrás ganado el cachorro del más alto pedigrí cuando de fidelidad y amigabilidad se trata. Muchas veces así mismo es el inicio en el ciclismo, aunque los resultados dependerán del material con que estamos hechos para huirle o insistir ante  las situaciones desalentadoras, o del nivel de autoconocimiento real que exista en nosotros.
Lo peor que le podría suceder a un amante sería fracasar, guayarse o meter la pata muy onda en la primera salida con su idílica cita de ensueños. Las posibilidades de que reciba una segunda oportunidad de salida, se quedaran dentro del rango de sacarse el primer premio de una quiniela pale una vez, y a los quince días después  treinta (30) millones en la loto.
El mtb no está exento de esta dura y desafiante realidad. Cuantos han sido aquellos que en su primera cita con un monteo son y  han sido reventados como un montante  y han recibido más azotes y lapidaciones  que  una mujer  árabe musulmana por haberle picado un ojo (aunque sea por error) a otro tiguere que no sea su marido?  Cuantos son,  han sido y serán los que vuelven y con más ahínco que nunca insistirán y decididamente confrontaran los trillos y los repechos, sino el inacabable e imposible lodazal con más fuerza y determinación?
Empiece a pensar en sus primeros “pedalopasos” en este loable deporte, (si es un tanto mayorcito en el oficio) y sorprendentemente  no le será una sorpresa recordar aquella primera vez en la cual  sufrió más que un indio cortando caña en los tiempos de la colonia, o  que un judío  y  comunista  distribuyendo panfletos subversivos  en una plaza de Austria en el tiempo de mayor apogeo hitleriano. La verdad es que en este deporte se sufre más que Penélope esperando a su príncipe en la esquina del tiempo irretornable,  o más que un reformista soñando con algún día volverse a ganar la loto (perdón)  las elecciones después que el terrorista y caudillista por fin “guindo los tenis”.
Aquí sin importar el nivel, la tremenda bicicleta o los anabólicos suministrados como si fueran galletitas, se sufre  de todas formas,  y si usted es de los que se está iniciando,  acéptelo como un hombrecito o una mujercita cualquiera: aquí se padece, pero a la vez se disfruta, se goza y se gana.  Y no es exclusivo del iniciado como ya mencione hace un rato;  de vez en cuando hasta los “Pro” Se ganan  su buena cubeta de agua acompañada de brinquitos y saltitos para que  vuelvan en sí. Y si lo duda, empiece a averiguar y se sorprenderá de las anécdotas (mucha de ellas muy crueles) que abundan especialmente en el km 0 del Mirador*. En ese lugar, muchas veces no es con pedales  que se dan entre ellos, más bien parecen peloteros dándose batazos y pelotazos;  aunque afortunadamente siempre terminan juntos como cueros y chulos de una barra en la autopista.
A decir verdad tampoco debe de sorprender, todos los inicios son desconcertantes (y en mi opinión) debe de ser así. La empírea y la sicología indican que todo lo obtenido con un nivel de dificultad mínimo o cero: solo despierta el tedio, el aburrimiento, la desconsideración  hasta  la falta de respeto. Acaso le agradeció usted (si es machito) a la desdichada que se le brindo  tan fácil y espontáneamente una noche de romo cualquiera? (Al menos claro está que usted sea un enfermo sexual  o que el nivel de pasteurización en su cerebro haya estado muy cuajado); la respuesta sabemos cuál  es. Nadie se toma en serio lo fácil, más aun sea posición y dinero. La llama del desafío y la competitividad están desglosadas en el ADN y eso  es lo que le trae vida y novedad a la existencia.
Somos masoquistas por naturaleza,  aunque eso se disfrace de glamour, confort o indiferencia. Obviamente no todo el mundo sabe lo que realmente quiere en la vida y la mayoría somos muy dados a la imitación banal per se. Afortunadamente,  la demanda y la aceptación del  monteo,  están creciendo tanto como los dos  partidos políticos vernáculos nuestros, que gozan de mayor popular aceptación: lo  cual es maravilloso. Sin embargo; aceptémoslo, no todo el que ande hoy en una bicicleta  lo hará por más de algunos  meses, quizás como mucho un  año y quince. La realidad es que no todos los que se están iniciando lo harán por una verdadera pasión, sino más bien por moda y hasta por aguaje; y es precisamente este último personaje, el (aguajero o fashionista) quien se va a llevar o ya se ha llevado, la pela de su vida en un monteo...y jamás alguien ha sabido ni sabrá de él o ella ni por los centros espiritistas.
Te has hecho entonces la pregunta de qué tipo de ciclista eres?
Si un aguajero “fashionista”, o un guerrero ciclista apasionado?

1 comments:

Publicar un comentario